SIMEBAL

ANULADO EL PLAN DE ORDENACIÓN DE JUBILACIÓN FORZOSA: EL TRIBUNAL SUPERIOR ESTIMA EL RECURSO DE SIMEBAL

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Jueves, 1-enero-2015
General

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Illes Balears ha dictado sentencia por la que estima el recurso interpuesto por el Sindicato Médico de Balears contra el Acuerdo del Consejo de Gobierno de la CAIB que aprobó el tercer Plan de Ordenación de Recursos Humanos  (PORH) del IBSALUT, regulador de la jubilación forzosa a los 65 años.

Por otra parte, recordamos que antes el mismo Tribunal ya había anulado en el 2011, mediante sendas sentencias los dos anteriores Planes de Ordenación que regulaban la jubilación forzosa a los 65 años, también a instancias de recursos contencioso-administrativos interpuestos por el Sindicato  Médico de Balears.

Los motivos que SIMEBAL adujo ante el Tribunal eran varios, de los cuales solo ha estimado uno.

SIMEBAL planteó que el PORH constituía una discriminación por razón de edad prohibida por Directivas europeas, ya que la imposición de la jubilación a  los 65 años sólo respondía a causas de ahorro, no estando motivada en causas de mejora del empleo y para favorecer el relevo generacional contratando a médicos jóvenes para sustituir a los jubilados. El propio PORH justifica la medida para ahorrar. SIMEBAL señalaba en el recurso que el PORH: “…obedece a una sola causa: disminuir el gasto en el capítulo de personal, puesto que no se cubren las vacantes, salvo excepciones y con personal precario, y esa falta de reposición perjudica notoriamente al servicio público de salud, contribuyendo junto con otras medidas de “recorte” al aumento de las listas de espera…,  el PORH vulnera de forma palmaria, al constituir una discriminación directa por razón de edad, lo prevenido en el artículo 3.3 del Tratado de la Unión Europea,  en el 21 de la Carta de los Derechos Fundamentales del año 2000 de la Unión Europea, en el artículo 14 de la CE, y muy especialmente en la Directiva 2000/78/CE, de 27 de Noviembre. La imposición de una edad de jubilación forzosa no necesariamente implica una discriminación, y los  tribunales han fallado reiteradamente que no siempre es discriminatoria per se, enseñándonos no obstante cuando lo es y cuando no, concretamente la jurisprudencia del TJCE, citada en la demanda, indica que no es discriminatoria: “siempre que: -dicha medida, pese a basarse en la edad, esté justificada objetiva y razonablemente, en el marco del Derecho nacional, por una finalidad legítima relativa a la política de empleo y al mercado de trabajo.”…     El TSJIB ha desestimado este motivo.

SIMEBAL  también adujo que no existió voluntad negociadora al presentarse el PORH en la Mesa Sectorial de Sanidad: “…En realidad no tuvo lugar una verdadera negociación, como es de ver en el acta de la sesión, ya que la Administración presentó un texto completísimo, cerrado y previamente elaborado,  afirmando que era una derivación de un Real Decreto-ley, en el que no aceptó modificación alguna, con infracción del principio de voluntad negociadora  real y no ficticia y correlativamente del derecho de los sindicatos a la negociación colectiva. Si lo “negociado” viene impuesto: ¿qué margen hay para negociar?. Demuestra lo anterior que nada de lo alegado por los sindicatos se incluyó en el texto……Hubo negociación  puesto que se convocó la Mesa Sectorial a tal efecto, pero lo que no hubo fue voluntad negociadora, sino simplemente de cumplir un trámite formal. La Administración impuso su criterio preconcebido, aportando un texto preelaborado, en el que no cambió ni una coma, a pesar de que en las reuniones preparatorias había aceptado propuestas de los sindicatos. Si previamente se admiten propuestas sindicales pero después por la vía fáctica de presentar el texto inicial propuesto se ignoran las mismas, resulta clara la falta de voluntad negociadora…”. El Tribunal no estima este motivo por una cuestión formal: el recurrente es SIMEBAL, mientras que es  CEMSATSE  quien acude a negociar en la Mesa Sectorial. El Tribunal formalmente tiene razón en este sentido.

SIMEBAL también opuso un tercer motivo : “AUSENCIA DE MEMORIA ECONOMICA E INFORMES. La ausencia de esa memoria es relevante, ya que es necesario cohonestar la finalidad del esencial servicio público de asistencia sanitaria a la población con la racionalización del gasto público, esto es evidente, pero hay que demostrar con cifras claras esa necesidad y que la solución pasa por la jubilación forzosa, es precisa la memoria económica que lo demuestre, no siendo suficiente invocaciones genéricas a la crisis económica, como panacea para justificar cualquier atropello a los derechos de los empleados públicos. En el fondo de esa invocación genérica a la crisis late la vieja invocación al interés general como pretendida justificación genérica de toda actuación del poder público. Esto no es admisible ya que los poderes públicos deben actuar con sujeción a ciertos valores entre ellos la justicia, la libertad, los principios de buena fe, confianza legítima, eficacia y sometimiento pleno a la Constitución, la Ley y al Derecho. Es decir que la mera invocación al interés general por razón de la crisis económica no puede respaldar una actuación pública injusta, como es jubilar forzosamente a los 65 años sin que exista ninguna finalidad legítima de fomentar o mejorar el empleo de otros profesionales para sustituir a los jubilados….” . El TSJIB no estima este motivo.

SIMEBAL  adujo un cuarto motivo denunció que existía: “…VULNERACION DE LOS ARTÍCULOS, 12, 13 Y 26.2 DE LA LEY 55/2003, DE 16 DE DICIEMBRE, DEL ESTATUTO MARCO DEL PERSONAL ESTATUTARIO DE LOS SERVICIOS DE SALUD.  Si se examina el PORH es notoria la ausencia de los requisitos exigidos por la Ley 55/2003 para ser considerado como un auténtico plan de ordenación de recursos humanos. El Plan impugnado no reúne los requisitos previstos legalmente para cumplir su función de instrumento básico de gestión del personal estatutario, en cuanto es específico para la jubilación de este colectivo….” .El Tribunal ha estimado este motivo y en su consecuencia ha anulado, por tercera vez, un PORH de jubilación de IB-SALUT.

CONSECUENCIAS DE LA ANULACIÓN:

1ª.- El IBSALUT no podrá denegar las solicitudes de prolongación de servicio activo que se le soliciten desde la firmeza de la sentencia. Si no se solicita la prolongación la jubilación sigue siendo forzosa a los 65 años, o 65 años y 3 meses en el 2015 según los años de cotización. La prolongación se debe solicitar como mínimos 3 meses antes de cumplir la edad que corresponda.

2ª.- Quienes solicitaron la prolongación de servicio activo y les fue denegada en base al PORH anulado y han recurrido judicial o en vía administrativa la denegación, tendrán que ver estimados sus recursos y podrán reincorporarse a sus plazas, siendo indemnizados por el periodo en que han estado jubilados.

Ver texto íntegro de la sentencia:

Sentencia anulacion PORH IB-SALUT 2012

Ver el PORH anulado por la sentencia:

PORH IB-SALUT 2012

Ver la demanda de SIMEBAL:

simebal dda porh 2012

 

 

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